Soria, sé fuerte

Cuando ya nada parecía poder sorprendernos en este lejano reino de occidente llamado España. El gobierno, supuestamente en funciones del Partido Popular, ha parecido por un momento, dispuesto a brindarnos un redoble más de tambores en este particular circo en el que hemos llegado a transformar nuestra política patria. Con el nombramiento del ex ministro Soria, en plena resaca de la fallida sesión de investidura, para el puesto de Director ejecutivo en el Banco Mundial. El gobierno popular y particularmente su presidente, Mariano Rajoy, dejaban claro que en España, tan solo los favores en el seno del propio partido parecen pagarse.

Tras años de una incesante lucha política y económica de diferentes gobiernos de nuestro país, por conseguir ocupar espacios de poder en diferentes organismos internacionales. Todo ha culminado con la representación de nuestra política más caciquil, y el dedazo como clara reminiscencia de la época Aznar en el gobierno de Mariano Rajoy, en el nombramiento de personajes de la calaña moral de Soria o Rato para cargos de responsabilidad en instituciones como el Banco Mundial. Si para esto nos hemos apretado el cinturón todos estos años los españoles, quizás hubiese sido mejor continuar nuestro camino de una manera un tanto más digna, en el ostracismo internacional.

El PP demuestra una vez más con este movimiento, su particular visión de la gestión del estado. Haciendo un uso meramente particular, de un nombramiento que nos debiera representar a todos. El puesto con el que se pretendía recompensar al ministro antirenovables, del fracking, los chollos hoteleros o las prospecciones en Las Canarias, entre otras perlas. Es un puesto que representa a todos los españoles. Un puesto en el escaparate de la política internacional que ha costado demasiado conseguir, para que termine una vez más, ocupado por el amigo del presidente de turno.

Se nos quiso convencer desde Génova de que el cargo fue asignado en un concurso de méritos en el que Soria, como un funcionario más, se presentó y accedió al cargo por su propia valía. Nunca por méritos políticos. Explicación que podría resultar factible, sino fuese porque José Manuel Soria ha permanecido apartado de su labores como funcionario durante 26 años, la plaza nunca ha estado reservada para funcionarios, el gobierno se encargo de no hacer pública la convocatoria, ni en el Boletín Oficial del Estado, ni en la web del Ministerio oportuno y porque pese a que a pasásemos por alto todos los puntos anteriores. No podemos olvidar que el ex ministro de Industria, Energía y Turismo tuvo que renunciar a su cargo, precisamente por las contradicciones, cuando no directamente mentiras, a la hora de explicar su participación en empresas radicadas en paraísos fiscales.

Mentía el ex ministro entonces, cuando declaraba no saber nada de dichas empresas y miente el PP ahora, cuando dice haberle concedido el cargo exclusivamente por méritos profesionales. Pese a todo, nadie espera ya que Rajoy de un paso atrás, tras nuevamente descubrirse el engaño. La dimisión de Soria, fue un lapsus de cordura en el reino de la impunidad. Rajoy ahora niega saber nada de este nombramiento, al igual que tampoco le tembló la voz al declarar no saber nada sobre el caso Bárcenas.  Tendremos que esperar a que los Aguirre, Monago o Cifuentes huelan de nuevo la sangre en la ya debilitada manada del presidente en funciones, para que las guerras internas en la familia popular, nos proporcionen una vez más, los restos de la carnaza de la corrupción como arma política en los titulares.

Son malos tiempos para la bancada popular, y la inmediatez de los juicios por el ‘caso Nóos’, las ‘tarjetas black’, el ‘caso Gürtel’ o los ‘Papeles de Bárcenas’ no parecen una buena señal para calmar lo que sin duda ya podemos comenzar a tildar como guerra interna en el PP, por la sucesión de un presidente ya en franca decadencia. Después de todo, tan solo eso ha logrado que el ex ministro tuviese que renunciar a un cargo por el que pasaría a cobrar anualmente, la friolera de 226.000 euros libres de impuestos. Dato este último que a tenor de su pasado, sin duda ha debido doler especialmente al político canario.

Tras el ruido de sables en el seno del partido y la repercusión en los medios. Soria y el Partido Popular, tendrán que pensar un momento y un destino más oportuno, para esta vez con más sigilo, poder encontrar un lugar en donde colocar definitivamente al ex ministro.

 

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Autor: @SeijoDani

 

Recuerda que como parte de la ley de memoria histórica y en recuerdo de la activista medioambiental Berta Cáceres,te agradeceríamos que dedicases un segundo a firmar esta petición para cambiar al recuerdo del fascismo de las calles de A Coruña,por el nombre de la activista medioambiental. 

https://www.change.org/p/xulio-ferreiro-calle-berta-c%C3%A1ceres-en-a-coru%C3%B1a

Desde DowJones te agradecemos tu colaboración.

La oscura luz española.

“Puede considerarse que un hogar está en situación de pobreza energética cuando es incapaz de pagar una cantidad de energía suficiente para la satisfacción de sus necesidades domésticas y/o cuando se ve obligado a destinar una parte excesiva de sus ingresos a pagar la factura energética de su vivienda.”

En pocos años se ha redefinido en gran medida lo que se puede considerar como pobreza, desde que D. Russell esbozase a su ya famoso “Pete the Tramp” como el arquetipo de vagabundo desarrapado y totalmente excluido del tejido social fruto de la gran depresión, la pobreza ha pasado ha ser algo muy diferente a esos marginados que caminan por nuestros barrios ante las miradas desconfiadas, eso en el mejor de los casos, de la vecindad. Actualmente la pobreza se da casi en tantas formas como caras tiene lo que se ha dado en definir como la venida a menos clase media española.

En nuestra propia sociedad la pobreza ha pasado ha esconderse en los colegios,en esos niños que acuden a clase sin desayunar,entre los padres de familia que se muestran incapaces de llegar a fin de mes con un sueldo miserable y comienza a hacerlo cada vez más tras las puertas de miles de hogares, fruto de la llamada “pobreza energética”.

Según lo que podemos desprender de los datos de la Asociación de Ciencias Ambientales,en 2012 hasta un 9% de los hogares de nuestro país se declaraban incapaces de mantener su vivienda a una temperatura adecuada para la actividad diaria en invierno,casi cuatro millones de personas que están encarando;sin ir más lejos,las bajas temperaturas de estos días sin la posibilidad de hacer un uso normal de la calefacción en sus casas.Quién sabe si puede que incluso tras esas cuatro paredes dentro de las que usted esta leyendo ahora mismo este articulo,se pueda esconder una de esas realidades que tan poco se dan a conocer en nuestra sociedad,una de esas nuevas caras de la pobreza que pueden afectarnos a cualquiera y que no suponen una realidad más de las que configuran nuestros tiempos,sino un problema que en nuestro país se lleva por delante cada año 7000 vidas por muertes relacionadas con los efectos del mismo.

¿Y que se esconde tras esa inaccesibilidad de muchos hogares españoles a un consumo energético normalizado? pues como en todo en este país, las causas son diversas,desde la influencia de otros indicadores asociados a casi la totalidad de ámbitos de la pobreza;como el paro o un trabajo precario,a indicadores más propios como puede ser una tarifa objetivamente elevada en comparación con nuestro entorno,el crecimiento continuado desde 2007 y 2008 en la mayoría de los indicadores de pobreza energética ha venido ocurriendo en paralelo a un descenso de los ingresos de las familias españolas y al aumento de la factura energética, que se ha incrementado de 913 a 1.203 euros hogar/año en ese mismo periodo de tiempo. Sin duda esto impele a relacionar claramente;y sin demasiadas ingenierías ideológicas,el gran asalto a la banca de las empresas eléctricas,con la muerte prematura de casi 7000 españoles cada año.Al igual que nadie dudaría en culpar a las drogas o al exceso de velocidad de gran parte de las muertes en carretera, resultaría cobarde el negarse a encontrar una responsabilidad directa entre el continuado aumento de los márgenes de beneficio de las eléctricas con esas muertes totalmente inasumibles para una democracia real.

¿Pero acaso podría estar justificado ese aumento de la factura eléctrica? En realidad no,entre todos esos datos oscuros que se agazapan tras nuestras facturas para resultar incompresibles al común de los consumidores;después de todo si pretendes que algo no sea rechazado en masa por la ciudadanía que mejor que hacerlo incomprensible a la misma,la realidad es que los continuos aumentos del precio de la electricidad en España se relacionan en su mayor parte con el tan consabido déficit tarifario, déficit que podríamos definir como la diferencia entre los derechos de cobro reconocidos a las compañías eléctricas y lo que estas realmente ingresan a través de las tarifas eléctricas.Un déficit por el que los españoles debemos la friolera de 30000 Millones de euros a las compañías eléctricas y que surgió cuando en 1997 y tras una “brillante” idea del actual consejero de Endesa y el entonces presidente del gobierno, José María Aznar, se decidió a hacer política de manos de las eléctricas .

Con la aparente buena intención;siempre y cuando sigamos siendo esos españoles crédulos de siempre, de ahorrarnos disgustos a los españoles en la factura de la luz,el político hispanotexano encomendó a su por aquel entonces todavía hombre de confianza Rodrigo Rato establecer una regla según la cual la tarifa eléctrica nunca pudiese subir más que el IPC,regla con la que por una cosa o por otra,se termino favoreciendo a sus objetivos electorales y a la empresa por la que el ahora expresidente del gobierno y hombre fitness puede disfrutar un retiro dorado subvencionado por una de las grandes eléctricas españolas,mientras millones de españoles nos vemos abocados a mantener una estafa en la que en conjunto y sin distinciones;eso si es igualdad, somos víctimas del oligopolio energético y sus empleados del establishment político.

Después de todo en el ideal mundo oligopólico que supone España para las eléctricas,Iberdrola, Gas Natural – Fenosa, Endesa, EDP y EON abarcan en su conjunto el 80 % de la generación de electricidad y el 90% de comercialización de la misma,un negocio de 35.000 millones de euros con el que han conseguido comprar las voluntades políticas de los grandes partidos y dominar así la política española durante gran parte de la democracia.Por esa misma ecuación podemos explicarnos la inoperancia política cuando estas mismas compañías eléctricas negocian con las necesidades de la población,al vender parte de la cuantía del déficit tarifario a esos mismos bancos que por el más usurero mercadeo,ahora no solo se convierten en los máximos interesados en desalojar a las familias sino también en cortarles la luz ante el más mínimo retraso en su factura.Una realidad nefasta al no tener cabida una reacción en el sector político español todavía bajo el efecto de la puerta giratoria y muy poco interesado en asumir responsabilidades.

La liberalización del sector energético estatal supuso la renuncia a la premisa de que la energía supone una necesidad básica para los ciudadanos,un derecho irrefutable que así debería ser recogido y respetado por la constitución de nuestro país.No se puede asentar una democracia sobre un sistema que propicia que 7000 personas pierdan su vida antes de tiempo como consecuencia de la búsqueda del máximo beneficio,como meros sacrificios humanos ante un capitalismo salvaje.

ff

texto: @seijodani