Un parlamento, una moción de censura… dos españas

“Ustedes representan lo malo conocido y el miedo. Han usado el miedo para robar”

Pablo Iglesias

La tercera moción de censura en cuarenta años de democracia, nos deja la constatación de la existencia de dos realidades muy distintas en el parlamento y en el tejido social español. Dos realidades, pertenecientes a dos españas que no solo nunca han llegado a confluir, sino que con el paso del tiempo, parecen alejarse todavía más fruto de un modelo económico y unas políticas, que fomentan la desigualdad social al compás de la corrupción política y la codicia desaforada de nuestra supuesta élite empresarial. Una codicia que ha hecho de nuestro país un paraíso para tramas de corrupción de todo tipo, en donde comunidades autónomas, empresas, ayuntamientos, bancos y partidos políticos, se han visto aquejados por un parasitismo en ocasiones tornado en depredación, que ha infectado a nuestras instituciones, transformando lo que antaño fuese un pacto social común, en un complejo sistema poder, en donde las élites del sistema han podido afanarse con libertinaje en la búsqueda de su máximo beneficio económico, cambiando las reglas del juego siempre que resultase necesario para sus necesidades.

Durante algo más de cinco horas, Unidos Podemos ha hecho uso de la tribuna del Congreso para poner de manifiesto la profunda decadencia de un gobierno y unas instituciones paralizadas por la corrupción, en donde los esfuerzos del ejecutivo se han visto en demasiadas ocasiones a lo largo de la legislatura, centrados en esquivar la actuación policial y el peso de la justicia sobre un Partido Popular que una vez más, ha llevado al extremo en su estrategia de defensa, la aparente necesidad política de la derecha de nuestro país de hacer del que se supone gobierno de todos, su cortijo particular.

Nada sabe el Partido Popular de los más de 100.000 desahuciados, los emigrados, los parados de larga duración, los más de 64.000 alumnos estudiando en barracones o la realidad de los trabajadores pobres en nuestro país

Entre lecturas inoportunas, comentarios machistas, aplausos de graderío y una total indiferencia por el discurso de Irene Montero o Pablo Iglesias, la bancada popular ha decidido simplemente ignorar una moción de censura que sabe fracasada de antemano, gracias a la falta de entendimiento entre los partidos que podrían configurar una alternativa a su gobierno. Nada parece importarle al PP la realidad social tras esta iniciativa, la de un país hastiado por la corrupción, golpeado por los recortes y quizás temeroso ante la precariedad laboral y la rapidez con la que iniciativas como la ley mordaza, han recortado sus libertades hasta hacer de la protesta social un delito. Un país cansado de las dos españas, divididas entre vencedores y vencidos, en la que el trabajador siempre termina perdiendo.

Sin duda desconocen en Genova 13, la realidad del trabajo precario, el miedo al despido, las hipotecas que pesan cada mes como una losa o el inhumano esfuerzo que puede suponer para una familia obrera el copago, por pequeño que sea, en servicios que antes se suponían públicos y gratuitos. Lo desconocen en Genova, como lo desconocen en el distrito de Salamanca, en la Moraleja o en el Viso. Los recortes de más de 10.000 millones de euros menos en la sanidad pública española, las listas de espera, la perdida de profesionales y camas o el negocio detrás de la salud de las personas no son asuntos que alteren la tranquilidad de los habitantes de esa “otra España” Después de todo, siempre pueden acudir a la sanidad privada, una sanidad sin listas de espera o molestos compañeros de habitación que nadie desea. Una sanidad que gracias a las reglas del juego, terminamos de una u otra manera pagando todos, pero que realmente solo unos pocos disfrutan. Una muestra extrema más del parasitismo de una minoría privilegiada sobre el conjunto de la sociedad española.  Una minoría que se cree con el derecho de vivir y gestionar lo público según sus propios intereses, para a continuación, una vez desmantelado un servicio que nos pertenece a todos, hacer uso de los servicios privados sin señal alguna de remordimiento. La realidad de las puertas giratorias, la de los pelotazos urbanísticos, la financiación ilegal o los favores de partido entre conocidos, suponen una concepción más propia del hampa que de la vida política, pero en España sobrevive sustentada por quienes en nuestro país, heredan el poder político y empresarial generación tras generación, en una simbiosis perfecta con las costumbres de la monarquía parlamentaria.

Nada sabe el Partido Popular de los más de 100.000 desahuciados, los emigrados, los parados de larga duración, los cerca de 64.000 alumnos estudiando en barracones o la realidad de los trabajadores pobres en nuestro país. Ellos, nunca han sufrido la angustia de no poder acceder a la energía o la cruenta necesidad de pedir ayuda para comer. Esa nunca ha sido su realidad. Su presente y su futuro se asemeja más a la especulación, la búsqueda aplicada de resultados en los datos macro, aunque la vida no cuadre, y más directamente el puro y desmedido lucro personal, las corruptelas, las inversiones sin riesgo gracias apoyadas en las leyes y en la banca… Dos realidades muy diferentes enfrentadas y de las que deberíamos ser plenamente conscientes antes de emitir cualquier tipo de voto. Llámenle como quieran, arriba y abajo, izquierda y derecha, vencedores y vencidos, ellos y nosotros…, pero sean conscientes de que en el parlamento, al igual que en nuestro país, todavía hoy existen dos españas claramente diferenciadas.

Un Partido Popular que una vez más, ha llevado al extremo en su estrategia de defensa, la aparente necesidad política de la derecha de nuestro país de hacer del que se supone gobierno de todos, su cortijo particular

Decía Rajoy a Iglesias que “Esta moción sirve únicamente para marcar terreno al PSOE o para crear más indignados. Sirve para todo menos para lo que tiene que valer una moción de censura” olvidaba el presidente del gobierno, que ante todo, una moción de censura debe servir para corregir el rumbo de un país a la deriva, un objetivo que hoy vuelve a quedar claro no será posible, mientras una España, para la que parece gobernar el Partido Popular, continue negando la realidad en la que por causa de sus políticas, vive inmersa gran parte de la para ellos, esa gran desconocida otra España.

desigualdad

 

 

Anuncios

Moción de censura, nos sobran los motivos

“Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber q éstos son
los últimos versos q te escribo,
para decir “con Dios” a los dos
nos sobran los motivos. “

Joaquin Sabina

Tras el tramabús, los continuos debates y declaraciones contra la corrupción como escaparate parlamentario y las peleas internas representadas en territorio enemigo, Unidos Podemos ha decidido dar un paso al frente anunciando la búsqueda de apoyos parlamentarios para iniciar una moción de censura contra el presidente del gobierno Mariano Rajoy. En una estrategia política arriesgada, pero que algunos ya adelantaron, el partido de Pablo Iglesias sale al paso de los últimos escándalos de corrupción, para en un all in parlamentario, obligar a los demás grupos de la oposición a abandonar sus trincheras dialécticas y poner definitivamente sus cartas sobre la mesa.

Las grabaciones y documentación recopiladas en la operación Lezo han dejado al descubierto una nueva pieza de la elaborada trama de corrupción que extiende sus vínculos sobre el Partido Popular y que una vez se ha sentido acorralada ante la continua presión policial y judicial, no ha dudado ni por un instante en hacer uso de sus vínculos con el gobierno para obstaculizar  e intimidar en la medida de lo posible la acción del poder judicial. Un claro ejemplo de estos métodos los encontramos en las conversaciones recogidas en el sumario de esta operación en donde Ignacio González y Eduardo Zaplana con total naturalidad charlan acerca de apartar de la Audiencia Nacional a Eloy Velasco o de la posibilidad de influir desde el ejecutivo en el transcurrir de las decisiones judiciales que afectan a los casos de corrupción vinculados con el Partido Popular,  tales conversaciones suponen un paso más para depauperar el ya de por sí escaso bagaje democrático de unas instituciones que se encuentran inmersas en una espiral de corrupción que llega incluso a amenazar a los máximos representantes del estado. Ante la anomalía de un estado de excepción democrático por el saqueo del PP de las administraciones públicas y un comportamiento parásito de las instituciones el proponer una moción de censura en un país que desde la Transición, ha vivido únicamente dos situaciones similares; una contra Adolfo Suárez y otra contra Felipe González, ambas fracasadas, supone una actitud de responsabilidad política y moral y un desafío frente a aquellos que únicamente han utilizado los mecanismos del estado de derecho con el único fin de degradar los resortes democráticos del estado para lograr con ello obtener un beneficio económico ilícito con aparente impunidad.

No existe tiempo para estrategias electoralistas o una incesante algarabía de discursos parlamentarios huecos ante la corrupción sistémica y la amenaza directa a principios básicos como la vulneración de la división de poderes, la independencia judicial  o la libertad de expresión. La respuesta parlamentaria de aquellos que ocupan un cargo en representación de todos los españoles debe ser la de la defensa sin fisuras de la democracia y eso queridos lectores, es precisamente lo que hoy se ha pretendido lograr con una moción de censura que es utilizada como último recurso frente a un gobierno del Partido Popular que no solo ha evitado en todo momento su responsabilidad con la ciudadanía y sus representantes, sino que en numerosas ocasiones ha entorpecido de manera continuada la labor de la justicia con tácticas más propias del entorno mafioso que con las de una formación de gobierno.

Sin duda una vez más el Partido Popular utilizará en su defensa frente a la flagrante corrupción el argumento de los casos aislados y el respaldo electoral, defensa que podrían resultar válida en un entorno puramente democrático, pero que sin duda se queda coja en un país en donde el partido del gobierno se encuentra inmerso en un macrocaso de financiación ilegal y cuyo entorno empresarial, judicial y periodístico parecen trabajar al unísono en la construcción de un discurso electoral alternativo para la formación conservadora. No se trata como en otras ocasiones de dinamitar esa defensa porque el partido del gobierno haya llegado al poder incumpliendo una tras otra cada una de sus medidas, ni de que las democracias occidentales hayamos asumido como lógico un gobierno con elevadísimas tasas de abstención, sino que en el caso particular de España, los apuros del partido del gobierno por soterrar una flagrante corrupción que ahoga su día a día político socavan las premisas básicas de cualquier estado de derecho. No debería existir por tanto ningún temor para afirmar que el voto a un partido que ha financiado sus campañas electorales con la corrupción no es un voto válido, dado que la financiación ilegal en sí misma ha corrompido el proceso democrático despojándolo de validez.

Ante la moción de censura no existen más alternativas que el apoyo a la misma o el respaldo a las políticas y al ejecutivo del Partido Popular. No existen trincheras en donde reelaborar el discurso electoralista, ni más pseudoverdades que lanzar a los medios de comunicación con el único objetivo de calmar las aguas, Ciudadanos y el Partido Socialista se encuentran ahora ante la disyuntiva de posicionarse como parte de la solución o pasar a formar definitivamente parte del problema en el imaginario colectivo. La moción de censura tal y como se recoge en la constitución necesita al menos la firma de 35 parlamentarios para su presentación (con lo que podría salir adelante con la iniciativa única de Unidos Podemos) y el voto favorable de la mayoría absoluta de los miembros del Congreso de los Diputados para su aprobación, es en ese punto en donde el voto de las que ahora se consideran formaciones del eje de oposición deberán definirse, con ello Unidos Podemos pretende poner fin a la estrategia política de quien públicamente crítica los casos de corrupción y el devenir político del Partido Popular, pero por el otro lado sostiene el gobierno de la formación conservadora con su respaldo parlamentario. 

censura.jpg


Los escenarios:

El golpe a la línea de flotación de Ciudadanos que supondría su negativa a participar en la moción de censura completa un proceso político dirigido a la más absoluta irrelevancia iniciado con el total incumplimiento por parte de Mariano Rajoy de unos acuerdos para la formación de gobierno que muchos hemos comenzado a dudar hayan existido en algún momento fuera de la imaginación del propio Rivera. Por su parte, un Partido Socialista inmerso las primarias únicamente se enfrenta a dos opciones: aceptar la moción de censura y recuperar el liderazgo de la oposición desde la formación de un gobierno alternativo o aceptar ceder la iniciativa en la oposición de Unidos Podemos, con lo que resultaría más rentable para Díaz comenzar a plantearse una futura formación de gobierno con los opositores.

Recuerda que como parte de la ley de memoria histórica y en recuerdo de la activista medioambiental Berta Cáceres, te agradeceríamos que dedicases un segundo a firmar esta petición para cambiar al recuerdo del fascismo de las calles de A Coruña, por el nombre de la activista medioambiental.

Desde DowJones te agradecemos tu colaboración.

https://www.change.org/p/xulio-ferreiro-calle-berta-c%C3%A1ceres-en-a-coru%C3%B1

Papá, ¿por qué somos de derechas?

Con más de ochocientos imputados por corrupción y cerca de treinta casos en manos de los tribunales, uno no puede más que sorprenderse ante la imagen de un partido político hostigado por los casos de corrupción gobernando la quinta economía de Europa. El primer partido imputado en la historia de la democracia y cuyo presidente y actual jefe del Ejecutivo se verá obligado a declarar por su supuesta vinculación con un macrocaso de corrupción, ha llegado al poder no libre de culpa sino ya inmerso en una inmensa trama delictiva muy alejada de suponer un caso aislado de deshonestidad tal y como se nos quiso hacer creer, sino algo mucho más cercano a un modus operandi institucionalizado desde tiempos inmemoriales en las entrañas políticas y morales del propio partido. Quienes nunca perdonaron a los españoles haber vivido por encima de sus posibilidades y los mismos que con desparpajo pidieron una y otra vez a las clases proletarias un mayor esfuerzo como forma de expiación ante los “errores” cometidos durante el delirium tremens del crédito fácil y la ilusión de bonanza económica, han visto sin embargo como los pecados de prevaricación, asociación ilícita, tráfico de influencias, malversación, falsedad y cohecho, entre tantos otros, les eran perdonados por una masa de votantes quizás hipnotizados por la maquinaría mediática y electoral del PP, quizás también infectados al igual que el partido al que confían su voto por la avaricia, la ira y la soberbia propia una concepción peculiar de lo que en realidad debe representar la marca España.

Después de todo, cuando uno se dispone a buscar las motivaciones de quién vota (con plena libertad o al menos creyéndose en plena posesión de la misma) al partido de la Gürtel, Púnica, Imelsa, Taula, Emarsa, Brugal, Alviasa, Palma Arena etc, son varios los planteamientos que se pueden pasar por la cabeza. Si bien en un primer momento uno podría pensar que se trata exclusivamente de una mezcolanza de personajes pudientes, fascistas remozados y fervorosos meapilas, las cuentas no parecen cuadrarnos atendiendo a los resultados electorales y mucho menos si como últimamente se estila en la nueva izquierda nos centramos en Twitter como referencia única para lograr tomar la pulsión política de la sociedad. Pese a que se hacen notar, no son tantos los fascistas ni los magnates que pueblan nuestro peculiar reino y la iglesia, la iglesia ya no es lo que era. Sus casos de corrupción y los abusos a menores son más sonados que sus homilías y por si Instagram o Mujeres y Hombres y Viceversa no suponían ya una seria competencia para hacer llegar sus mensajes, la aparición de un papa rojo ha hecho que nuestros obispos se centren en posiciones defensivas y en la tarea de no perder parte de su electorado más que en emprender grandes cruzadas ideológicas para captar votos. Tampoco nos ayuda a deshacer el cubo de rubik de la atracción electoral de la derecha el añadir a ésta suma otros tópicos del votante conservador como el de la edad avanzada, la incultura o la preeminencia del rural, puede que con estos factores las cifras de votantes empiecen a cuadrar en mayor medida, pero se nos plantea entonces la necesidad de dar respuesta al motivo por el que los jubilados, las capas populares de la población y un rural que está sufriendo en sus propias carnes un genocidio cultural y económico a manos de las grandes empresas capitalistas, pueden mostrarse capaces de entregar su voto a un partido que sin duda parece representar la viva imagen de gran parte de sus males.

La explicación no se encuentra en una derecha indocta como podría desprenderse de la lluvia de memes que invaden las redes sociales con cada victoria electoral del Partido Popular, ni en el radicalismo y razonamiento arcaico de un electorado que prefiere una España arruinada y perniciosa políticamente a verla en manos de los rojos. El oxigeno plebiscitario de los conservadores españoles se encuentra en sus redes clientelares, en los periodistas dispuestos a tapar sus corruptelas y a lanzar mierda contra todo lo que suponga una amenaza o perpetuar falsos mitos como el de la excelente gestión económica de la derecha, se encuentra también en en los organismos internacionales capaces de todo tipo de tropelías intervencionistas para lograr impedir alternativas políticas al eterno servilismo de la clase obrera y especialmente lo hallamos en una quinta columna mediática y política (Véase el tándem Cebrián González) aceptada y consentida por una nueva izquierda más empeñada en sacar autobuses a la calle o en perpetuarse en un discurso  desde la crítica que en cimentar nuevas redes comunicativas y políticas desde las que poder crear y dar voz a una nueva forma de hacer las cosas.

No basta con inundar las redes sociales en donde un sector ya mayoritariamente de izquierda se regodee con su conocimiento político e ironía digital, necesitamos presencia real en las fábricas, en los barrios, en los pueblos. No basta con acudir a circos políticos televisados en donde el debate se reduce a lo absurdo en un intento por lanzar píldoras electoralistas a espectadores que ya han renunciado a cualquier conclusión alejada del cómodo en el fondo son todos son iguales, pese a que algunos políticos se empeñen negarlo en medio de un eterno cruce de acusaciones, necesitamos nuestros propios medios de comunicación y necesitamos apoyarlos y trabajar con ellos. No basta con políticas de universitarios para obreros, ni con obreros votando a políticos profesionales, sino que necesitamos a obreros en los partidos al igual que necesitamos de nuevo a la política en las fábricas. No basta con un discurso hecho desde la crítica y el permanente foco sobre los errores del adversario, sino que necesitamos un discurso propio y una alternativa real al modelo económico y social que desde la derecha se nos propone con un capitalismo cada día más depredador. No basta con sentarse a pensar que el rural o los mayores son el problema y desde luego no basta con un autobús recorriendo las calles de España, para que deje de sorprendernos un pueblo capaz de votar a un partido acosado por la corrupción, quizás debamos darle a ese pueblo una alternativa en la que creer, una herramienta política con la que trabajar y no simplemente una papeleta distinta destinada a ser depositada en la misma urna de siempre.

“El capitalismo es un sistema construido sobre la corrupción, eso no quiere decir que en otros sistemas no haya personas corruptas, pero el capitalismo es un sistema corrupto en sí mismo.”

Luis Eduardo Aute

marhuenda.jpg

 Recuerda que como parte de la ley de memoria histórica y en recuerdo de la activista medioambiental Berta Cáceres, te agradeceríamos que dedicases un segundo a firmar esta petición para cambiar al recuerdo del fascismo de las calles de A Coruña, por el nombre de la activista medioambiental.

Desde DowJones te agradecemos tu colaboración.

https://www.change.org/p/xulio-ferreiro-calle-berta-c%C3%A1ceres-en-a-coru%C3%B1

Los dilemas de Pedro

Estalló finalmente la guerra en el PSOE como estallan todas las guerras que se mantienen más o menos frías durante largo tiempo, de manera sorpresiva y cruel. Con un movimiento inesperado y 17 dimisiones en la ejecutiva socialista, para configurar, al fin de forma visible, la plana mayor de un sector crítico en el propio partido que excusandose en la deriva política del propio Pedro Sánchez y los recientes resultados electorales en Galicia y Euskadi, buscan finalmente formalizar un impeachment al hasta todavía hoy líder socialista, para siempre supuestamente, lograr desatascar no solo el bloqueo del propio partido, sino a su vez la situación política en España.

Basandose en un discurso que incomprensiblemente asume como propio el mea culpa ante la clara imposibilidad de formar gobierno por parte de Mariano Rajoy y pasadas las cinco y media de la tarde de ayer, Antonio Pradas presentaba en Ferraz su dimisión y la de otros dieciséis miembros de la dirección socialista. Dimisiones que según su propia versión, se deberían sumar a las ya realizadas con anterioridad por Gómez Besteiro y Javier Abreu, además de sumar también en esa particular cuenta la de Pedro Zerolo. Se le olvida al hasta hoy secretario de Política Federal del PSOE que el fallecimiento del socialista madrileño, poco o nada tuvo que ver con discrepancias con el presidente de su partido. Un detalle que muestra el nivel descarnado de la disputa por el poder en Ferraz.

Apelan los críticos dentro del PSOE, desconozco si con razón o sin ella, todo depende de las interpretaciones, a los estatutos del partido para tumbar a Sánchez. Estatutos que por otra parte, se da por supuesto pretenden hacer del partido una organización democrática, la cual curiosamente, dejaría en gran medida de serlo si finalmente fuese posible que un secretario general elegido por las bases, pudiese ser destituido por un grupo de barones que parecen olvidar que al igual que cualquier otro cargo de su partido, se deben principalmente a los votantes que conforman sus bases, esas mismas bases a las que ahora parecen querer evitar en una táctica que de tener éxito asestaría un golpe mortal no solo al primer candidato elegido directamente en primarias, sino a su vez a la propia legitimidad de las mismas.

Se  busca tumbar a Sánchez en los medios, en los pasillos y en las ruedas de prensa, cuando únicamente son los militantes socialistas los que debieran encargarse de hacerlo si llegase el caso. Y se hace desde la vía de los despachos, precisamente porque no se confía en poseer el apoyo suficiente en caso de seguir el cauce que cualquier partido acorde a los tiempos seguiría ante una disputa de tal magnitud, remitirse de inmediato a la militancia.

La política española, ve como en un paso más de su degeneración, el que hasta ahora había sido un partido de gobierno, se enfrasca a marchas forzadas en la pura lógica del populismo mal entendido, ese en el que se confunde la lógica política con el espectáculo deportivo, para aplicar a esta las mimas soluciones. Los críticos con Pedro Sánchez no traen otra propuesta a la militancia distinta a la del cambio de entrenador, como si resultase posible que esa inercia en si mismo fuese de nuevo a llenar el estadio.

Puede que Pedro Sánchez no sea un buen líder para el PSOE y con total seguridad no se trata de un defensor de las políticas sociales ni progresistas, sino que se encuentra muy alejado de las mismas. Tampoco debemos confundir en esta lucha interna en el seno del PSOE, con un conflicto entre los que defienden el NO a Rajoy o una abstención que facilite su gobierno.

El problema del PSOE estaba ahí antes de Sánchez y estará ahí si es que este se va. Es el problema de un partido sin una identidad propia,  que continua sintiéndose en el sector de la izquierda, pero que es capaz de pactar con el Partido Popular la modificación del artículo 135 de la constitución española de espaldas a la ciudadanía. Un partido cuyo discurso territorial lo ha llevado a perder la mayoría de sus apoyos en Euskadi o Catalunya, pero que sigue negándose a cualquier replanteamiento territorial en España. Un partido sin alternativas, roto y desde anoche mismo, un partido en manos de intereses nada claros.

Llego Sánchez a Ferraz arropado por muchos de los que ayer presentaban su dimisión. Entre esos apoyos, los de una Susana Díaz que veía en el líder madrileño un muñeco de paja del que poder deshacerse una vez superada la candidatura de quién consideraba su verdadero rival, Eduardo Madina. Han pasado escasamente dos meses desde que los que hoy claman ante la tiranía de la era Sánchez daban su apoyo a este mismo proyecto, un proyecto al que Felipe González se ha encargado de dar la puntilla con sus recientes declaraciones a los medios de comunicación, en las que el que se supone ya ex líder socialista, no ha dudado en volver a enfundarse su chaqueta de pana tras sus asesorías a personajes tan cercanos a la izquierda como Carlos Slim, Henrique Capriles o Farshad Zandi, para sin rubor alguno y amparado en sus estrechas relaciones con un Ibex que busca la gobernabilidad de la izquierda y un diario El País que se ha convertido cuanto menos en un baron más dentro de la ejecutiva socialista, eregirse en el principal impulsor de la oposición a Sánchez. Un Felipe González que si vendió hace ya tiempo sus principios, nada hacía pensar en realidad que le fuese a resultar especialmente complicado llegar a hacer lo mismo con los de su partido.

Nos encontramos por tanto en una situación sin buenos y malos, sino para desgracia de la militancia socialista, en un callejón sin salida en donde lo único que parece claro, es la incapacidad a corto plazo de construir alternativas de aquellos que de un modo u otro, en su carrera al poder, continúan derribando estructuras en esta larga perestroika en el seno PSOE.

Al igual que la Guerra Civil española supuso un claro antecedente ideológico a la II Guerra Mundial, el actual conflicto fratricida en el Partido Socialista español, parece resultar un adelanto de la inevitable crisis del modelo socialdemócrata en Europa. Lo que hoy se decide en Ferraz es el futuro de una de las principales alternativas a la ofensiva de la derecha en España, y siendo sensatos, todo parece indicar que sea cual sea el vencedor de esta batalla, seguirá resultando necesaria una verdadera alternativa desde las bases del partido.

dowpsoe.jpg

 

Autor: @SeijoDani

 

Recuerda que como parte de la ley de memoria histórica y en recuerdo de la activista medioambiental Berta Cáceres,te agradeceríamos que dedicases un segundo a firmar esta petición para cambiar al recuerdo del fascismo de las calles de A Coruña,por el nombre de la activista medioambiental. 

https://www.change.org/p/xulio-ferreiro-calle-berta-c%C3%A1ceres-en-a-coru%C3%B1a

 

 

 

 

 

El capità Barberá

Hoy le ha tocado de nuevo a Rita Barberá, pero bien podía haber sido Fabra, Álvaro Lapuerta, Matas o cualquier otro nombre político el que saliese de la profunda chistera de la corrupción en Génova. Después de todo, tras años acostumbrándonos a encadenar caso de corrupción tras caso de corrupción en el seno del Partido Popular; comienzo a sospechar, que es tan solo nuestro propio pánico a continuar mirando hacia arriba, el que nos impide ver un nexo tras cada nombre en una ya muy larga lista de casos salpicados en un mismo partido.

Pero en los noticiarios de hoy, es la que fuera ama y señora de Valencia; la eterna alcaldesa, quién ocupa todas las portadas y cabeceras de los medios. Minutos y horas, dedicadas a  escrutar la vida y obra de la veterana dirigente valenciana, sin que nadie parezca tener gran interés, en poner de manifiesto la relación entre la implicación de Barberá en un caso de blanqueo de capitales en el PP del ayuntamiento de Valencia; y la que sin duda, podemos calificar de maravillosa relación hasta ahora entre la ex alcaldesa y la florinata de la cúpula popular, así como con gran parte del empresariado valenciano más afín a la derecha. Pareciese como si ante unos indicios demasiado obvios de podredumbre del propio sistema, nos conformásemos de nuevo con apuntar simplemente una serie de nombres contra los que descargar momentáneamente nuestra ira.

Y es que no nos equivoquemos, Rita Barberá no supone para la corrupción en España mucho más que una funcionaria demasiado acrecentada. Otra modesta ficha, por momentos subida en un Ferrari, en un juego mucho más complejo de lo que ella misma podría imaginar y sin duda el ejemplo más claro de un gobierno sátrapa, el de Partido Popular Valenciano, que alimento durante años con circos y redes clientelares a un sistema mucho más profundo que permitió a unos pocos garantizarse el beneficio privado de los bienes públicos y el cual sigue oculto tras la inmensa maraña de nombres mediáticos y eternas causas judiciales.

Pero después de todo, no saquemos conclusiones equivocadas en este pequeño análisis del caso Taula y la situación de la señora Barberá. Nadie pretende negar la importancia de la imputación de la que fuera alcaldesa de Valencia y afiliada número tres del Partido Popular. Estoy seguro de que pocos sitios serán más recogidos que la cárcel para que Rita profundice en la lectura de Gramsci. Tampoco podemos dejar pasar por alto el silencio complice o en el peor de los casos temeroso de gran parte de los altos cargos del Partido Popular ante esta causa, con un Rajoy de nuevo en su versión más huidiza, rescatando incluso el plasma para sus apariciones en Galicia, y con un equipo de prensa todavía inmerso entre el ajetreo y la saturación por el reciente caso Soria, tan solo parece quedarles ya en el Partido Popular, una de esas extravagantes invocaciones a lo oportuno de los testigos desaparecidos o los discos duros destruidos a martillazos, para que de nuevo todo parezca diluirse entre la inmediatez de la prensa y la amnesia ante la saturación informativa de gran parte del electorado. 

El caso Taula supone en definitiva en nuestro país una nueva cara para una dinámica ya demasiado habitual: un caso de corrupción, cantidades obscenas de dinero negro y tan solo un puñado de nombres en todos los titulares. Una simplificación de la realidad de la corrupción tan absurda, como sin duda efectiva para quienes se encuentran al frente del sistema.

barbera.jpg

Autor: @SeijoDani

 

Recuerda que como parte de la ley de memoria histórica y en recuerdo de la activista medioambiental Berta Cáceres,te agradeceríamos que dedicases un segundo a firmar esta petición para cambiar al recuerdo del fascismo de las calles de A Coruña,por el nombre de la activista medioambiental. 

https://www.change.org/p/xulio-ferreiro-calle-berta-c%C3%A1ceres-en-a-coru%C3%B1a

Soria, sé fuerte

Cuando ya nada parecía poder sorprendernos en este lejano reino de occidente llamado España. El gobierno, supuestamente en funciones del Partido Popular, ha parecido por un momento, dispuesto a brindarnos un redoble más de tambores en este particular circo en el que hemos llegado a transformar nuestra política patria. Con el nombramiento del ex ministro Soria, en plena resaca de la fallida sesión de investidura, para el puesto de Director ejecutivo en el Banco Mundial. El gobierno popular y particularmente su presidente, Mariano Rajoy, dejaban claro que en España, tan solo los favores en el seno del propio partido parecen pagarse.

Tras años de una incesante lucha política y económica de diferentes gobiernos de nuestro país, por conseguir ocupar espacios de poder en diferentes organismos internacionales. Todo ha culminado con la representación de nuestra política más caciquil, y el dedazo como clara reminiscencia de la época Aznar en el gobierno de Mariano Rajoy, en el nombramiento de personajes de la calaña moral de Soria o Rato para cargos de responsabilidad en instituciones como el Banco Mundial. Si para esto nos hemos apretado el cinturón todos estos años los españoles, quizás hubiese sido mejor continuar nuestro camino de una manera un tanto más digna, en el ostracismo internacional.

El PP demuestra una vez más con este movimiento, su particular visión de la gestión del estado. Haciendo un uso meramente particular, de un nombramiento que nos debiera representar a todos. El puesto con el que se pretendía recompensar al ministro antirenovables, del fracking, los chollos hoteleros o las prospecciones en Las Canarias, entre otras perlas. Es un puesto que representa a todos los españoles. Un puesto en el escaparate de la política internacional que ha costado demasiado conseguir, para que termine una vez más, ocupado por el amigo del presidente de turno.

Se nos quiso convencer desde Génova de que el cargo fue asignado en un concurso de méritos en el que Soria, como un funcionario más, se presentó y accedió al cargo por su propia valía. Nunca por méritos políticos. Explicación que podría resultar factible, sino fuese porque José Manuel Soria ha permanecido apartado de su labores como funcionario durante 26 años, la plaza nunca ha estado reservada para funcionarios, el gobierno se encargo de no hacer pública la convocatoria, ni en el Boletín Oficial del Estado, ni en la web del Ministerio oportuno y porque pese a que a pasásemos por alto todos los puntos anteriores. No podemos olvidar que el ex ministro de Industria, Energía y Turismo tuvo que renunciar a su cargo, precisamente por las contradicciones, cuando no directamente mentiras, a la hora de explicar su participación en empresas radicadas en paraísos fiscales.

Mentía el ex ministro entonces, cuando declaraba no saber nada de dichas empresas y miente el PP ahora, cuando dice haberle concedido el cargo exclusivamente por méritos profesionales. Pese a todo, nadie espera ya que Rajoy de un paso atrás, tras nuevamente descubrirse el engaño. La dimisión de Soria, fue un lapsus de cordura en el reino de la impunidad. Rajoy ahora niega saber nada de este nombramiento, al igual que tampoco le tembló la voz al declarar no saber nada sobre el caso Bárcenas.  Tendremos que esperar a que los Aguirre, Monago o Cifuentes huelan de nuevo la sangre en la ya debilitada manada del presidente en funciones, para que las guerras internas en la familia popular, nos proporcionen una vez más, los restos de la carnaza de la corrupción como arma política en los titulares.

Son malos tiempos para la bancada popular, y la inmediatez de los juicios por el ‘caso Nóos’, las ‘tarjetas black’, el ‘caso Gürtel’ o los ‘Papeles de Bárcenas’ no parecen una buena señal para calmar lo que sin duda ya podemos comenzar a tildar como guerra interna en el PP, por la sucesión de un presidente ya en franca decadencia. Después de todo, tan solo eso ha logrado que el ex ministro tuviese que renunciar a un cargo por el que pasaría a cobrar anualmente, la friolera de 226.000 euros libres de impuestos. Dato este último que a tenor de su pasado, sin duda ha debido doler especialmente al político canario.

Tras el ruido de sables en el seno del partido y la repercusión en los medios. Soria y el Partido Popular, tendrán que pensar un momento y un destino más oportuno, para esta vez con más sigilo, poder encontrar un lugar en donde colocar definitivamente al ex ministro.

 

Industria-Energia-Turismo-Manuel-MINETUR_EDIIMA20160204_0548_18.jpg

Autor: @SeijoDani

 

Recuerda que como parte de la ley de memoria histórica y en recuerdo de la activista medioambiental Berta Cáceres,te agradeceríamos que dedicases un segundo a firmar esta petición para cambiar al recuerdo del fascismo de las calles de A Coruña,por el nombre de la activista medioambiental. 

https://www.change.org/p/xulio-ferreiro-calle-berta-c%C3%A1ceres-en-a-coru%C3%B1a

Desde DowJones te agradecemos tu colaboración.

Galicia canibal

Y finalmente Galicia, ya tiene fecha para sus elecciones. El 25 de septiembre y coincidiendo con los comicios vascos, Alberto Nuñez Feijóo ha decidido llamar de nuevo a los gallegos y gallegas a las urnas, quién sabe si pensando en los propios tiempo del país, en los de su partido o bien los suyos propios. Unos tiempos, los del presidente de la Xunta, que sin duda y por mucho que se empeñe en negarlo, miran desde hace tiempo a Madrid y podrían tener en ese 25 de septiembre, una oportunidad inmejorable para poner tierra de por medio ante uno de sus principales rivales políticos, y precisamente uno de los pocos a los que parece no haber salpicado en demasia la corrupción, Alfonso Alonso. Sin duda, sabe muy bien Feijóo que excepto a la debacle que supondría perder la Xunta para el PPdG, la comparación con el escenario vasco, siempre le será ventajosa en una supuesta carrera de cara a la sucesión del presidente de su partido, Mariano Rajoy.

Llega Feijóo y el PPdG a estas elecciones gallegas con las miserias y las ventajas de siempre, pero ante un escenario nuevo. Por primera vez en Galicia, el rival político; exceptuando un eterno fantasmagórico PSdG, se presenta para Nuñez Feijóo en clara alternativa de izquierdas desde dentro y desde fuera del nacionalismo. Si bien es cierto que en ambos casos, los aspirantes al trono llegan con las huestes mermadas tras largos y extenuantes procesos de deliberación internos, que tanto en el caso de Podemos / Mareas, como en el caso del BNG, han terminado relativamente sobre la bocina de la precampaña.

LLega por tanto la izquierda gallega a las elecciones con mucho proyecto por delante y una sola ventaja, pero una ventaja considerable: el mayor trabajo en una alternativa a Feijóo, lo supone en si la legislatura del propio presidente de la Xunta. El supuesto monaguillo de Orense ha dejado en Galicia: una pesca de cerco abandonada ante las exiguas cuotas repartidas en Bruselas, frente a la desidia del gobierno español y el servilismo de los representantes gallegos, un sector lácteo enterrado ante los ERE, la caída de precios y la crisis de subsistencia de cientos de explotaciones que libran entre la soledad y la traición una larga batalla para verse apoyados desde las instituciones, y una agricultura vapuleada y abandonada a su suerte por un gobierno que ve como con ella se pierde parte de la idiosincrasia de una tierra que por desgracia gobierna quién no la sabe comprender. 

A todo ello, podríamos sumar un desastroso y oscuro proyecto eólico, un clasismo imperante en su trato a los menos favorecidos, una clara tendencia a destruir empleo juvenil o a forzar la emigración; como antaño, de los más jóvenes y preparados del país, un conflicto entorno al idioma gallego, creado con clara intención de hacer desaparecer a este frente al uso del castellano, una generación de investigadores abandonados, una sanidad sobrepasada por los recortes… y así una interminable lista de afectados por las corruptelas y la praxis de un Partido Popular gallego en cuyas raíces se mezclan contrabandistas, narcotraficantes y políticos derivados de la España franquista, que sin embargo le han valido para tejer a sus espaldas toda una red de favores y caciques que hasta ahora le han dado, salvo honrosas excepciones, siempre la victoria electoral. No es de extrañar sabiendo esto, que el propio aspirante a revalidar la Xunta, haya superado sin más problemas la filtración a la prensa de una foto en la que compartía tardes de sol, en el yate del conocido traficante Marcial Dorado. En Galicia todos conocemos las leyendas de los fardos que han aupado a políticos y a empresarios, faceta esta de mi tierra muy bien recogida por Nacho Carretero en su Fariña, al igual que conocemos a un amigo o a un primo del alcalde que nos puede meter a trabajar en el ayuntamiento y somos plenamente conscientes de que en las iglesias y los asilos, los domingos de elección el voto viene ya sellado en su sobre. Así que que importa si el presidente conoce a un narco ¿Y quién no?. Después de todo, Galicia no es Sicilia con su Cosa Nostra, ni Colombia con sus grandes narcos o México con su violencia. Galicia no es ninguna de ellos, ni en el fondo, deja de serlos un poco todos a la vez.

Así que por eso, por nuestras peculiaridades, por no saber si subimos o si bajamos;  aunque realmente ante esto he de decir que lo que no queremos en realidad es que lo sepan ustedes, entérense, y por cientos de motivos más. Las elecciones en Galicia, no serán fáciles para una izquierda que en esto si se asemeja mucho a la española, gusta demasiado de preparar la revolución antes de ganar la guerra. 

Se necesita un nacionalismo fuerte en Galicia, al igual que se necesita una Marea más larga en nuestra tierra, después de todo el BNG no es Podemos ni necesita serlo y puede que En Marea tampoco, por una vez el cambio lleva marca propia sin que esto suponga un nuevo gallego, con voz peculiar, deformando España. Es tiempo de cambio, es tiempo de lucha y la alternativa sin duda supondría la vuelta a  aqueles séculos escuros.

marcial.jpg

 

Autor: @SeijoDani

 

Recuerda que como parte de la ley de memoria histórica y en recuerdo de la activista medioambiental Berta Cáceres,te agradeceríamos que dedicases un segundo a firmar esta petición para cambiar al recuerdo del fascismo de las calles de A Coruña,por el nombre de la activista medioambiental.

Desde DowJones te agradecemos tu colaboración.

https://www.change.org/p/xulio-ferreiro-calle-berta-c%C3%A1ceres-en-a-coru%C3%B1a

España sé fuerte II

Desde que en 2009 el ex tesorero del Partido Popular fuese imputado por cohecho y delito fiscal en la trama Gürtel una pregunta ronda por la cabeza de todos esos españoles, que todavía mantienen la paciencia y coherencia necesaria para reflexionar diariamente, al menos durante un breve lapso de tiempo; ya que todo lo que fuese exceder esa medida podría abocar a la total desesperanza hasta a los más castizos, sobre la situación política y social de su país y su evidente y progresivo deterioro ¿Y es que cómo es posible que el que fuese epicentro del Partido Popular en las épocas de Fraga,Aznar y Rajoy pudiese robar al menos 22 millones de euros sin que nadie en las estructura del partido pareciese percatarse? Y digo al menos porque el propio Dresdner Bank de Suiza asegura que esa cantidad podría suponer tan solo entre el 20 y el 50% del patrimonio del ex tesorero. Como si de un pequeño iceberg se tratase, la fortuna oculta en Suiza parece haber dañado la línea de credibilidad del Partido Popular en un momento en el que las cosas comienzan a cambiar definitivamente en la política española. La vieja pareja de conveniencia que suponían PP y PSOE en donde uno tapaba el caso Filesa a cambio de que el otro retardase hasta la saciedad el tufillo del caso Naseiro, no funciona ya en esa vieja y cansada piel de toro demasiado desangrada por las punzadas tonadilleras de esos brillantes y lustrosos trajes de faena de la corrupción. El barco se hunde y me da la sensación de que en el Partido Popular van a ser pocos los que sigan tocando la melodía del partido hasta el final, el clientelismo imperante hace aguas y nadie quiere quedarse sin sitio en los votes salvavidas antes de que la plebe suba a cubierta.Podríamos dar más datos,explicaciones y puntos de vista diferentes en estas líneas,podríamos volver sobre los mismos argumentos que hemos leído desde el 2009, pero tras todas las explicaciones en diferido,los Bárcenas sé fuerte,los Garzón,Pedreira y Ruz;cada uno con sus idiosincrasias y sus premisas y presiones,tras los sobres de 5000 y 15000 euros y todo el circo mediático tan solo nos quedan dos caminos que seguir a estos pequeños estafados que conformamos los españoles en general,y es que el dinero emigrado nos lo han robado a todos;votantes del PP o no,o bien nos creemos las explicaciones del PP y todo ha sido una obra maestra en la que el capo perdido de Los Soprano le ha robado 22M de euros a uno de los principales partidos de nuestro país o bien se trata de una gran trama de corrupción en donde hasta el ex presidente y el ex ministro; actualmente presidente, se han llevado suculentos sobres en B fruto de los teje manejes de esa gran época de la corrupción que la ley del suelo del señor Aznar contribuyo a fomentar. En realidad no sabría deciros cual de las dos opciones es más humillante y burlesca para la ciudadanía, si bien sabernos protagonistas de una ciudad del pecado en donde ya no queda ningún Hartigan que nos proteja o si esa oscura y absurda trama en donde los únicos sobres que se repartian en Genova parecían contener únicamente escopolamina, la cual ha conseguido que nadie en el partido del gobierno recuerde que hasta el 8 de abril su tesorero seguía siendo un presunto corrupto y que hasta el día diez ellos mismos pagaban su defensa. Al igual que no parecen recordar que ese flujo de dinero ya había emprendido el camino a España allanado evangélicamente por una regularización o amnistía fiscal general;cuestiones de neolengua; promovida por el gobierno. No sé si alguien sigue creyendo en la justicia en este país, si sigue considerando que es necesario esperar a que esta actué para perder totalmente la confianza en un partido que se debate entre el delito o la incompetencia institucionalizada, pero suceda lo que suceda en lo que parece ser un largo camino hasta que la luz o las sombras judiciales terminen dando carpetazo a un caso más de la larga lista de las corruptelas de los partidos políticos en España,tan sólo puedo volver a repetir una vez más eso de “España sé fuerte”.

ll

Texto: @seijodani