Jornada de reflexión

Volvemos a vernos inmersos en otra campaña electoral, y vuelven las dos españas: una España mágica pincelada por un gobierno que siempre parece haber tenido poco tiempo para realizar sus políticas, pero que promete hacerlo si le damos una nueva oportunidad,  y otra muy distinta, desdibujada por una oposición que sino fuese suficiente  ya con nuestros propios problemas, siempre parece capaz de encontrar alguno más. Aún teniendo que buscar en Venezuela, en Grecia o en Irán.

Triste panorama para unos ciudadanos, nosotros, que en medio de una espiral de paternalismo, que a veces roza la falta de respeto,  y de alarmismo, volvemos a encontrarnos en una relación directa con esos entes, los partidos, que durante el resto del año, parecen tan alejados de nosotros en esa lejana galaxia llamada parlamentarismo. Todo con tal de ganar nuestro más preciado bien en democracia, el único ya dirían algunos: nuestro voto. Durante unos instantes, volvemos a contar, dejamos de ser agricultores, taxistas o desempleados; en el mejor de los casos, cuando no meros consumidores, para convertirnos en patriotas, en honrados ciudadanos o en compañeros y compañeras, eso depende ya del gusto de cada uno.

Como si de una gran navidad política se tratase, todos los ciudadanos pasamos por defecto durante unos días, a ser individuos bondadosos e incorruptibles, tan solo en ciertos casos y como excepción; engañados sin duda con crueles artificios y artimañas por algún malvado líder del partido rival, se debe reconducir en su voto a algún ciudadano perdido. Nada que un buen debate o una carta aparentemente personal, pero tan prefabricada como la propia democracia, no pueda arreglar en un instante. 

En definitiva, una prototípica historia de buenos y malos la de nuestra democracia, en la que hasta no hace mucho parecían no importar los papeles. En donde gobernase quién gobernase el fuerte, siempre terminaban ganando los mismos, esos a los que hoy llamamos mercados y ayer burguesía, pero que a fin de cuentas siguen representando lo mismo. Una sociedad corrompida por el poder, en donde se nos habla del ejemplo griego o de la peligrosidad de según que políticas, sin hablarnos de la amenaza que una Europa ya en la senda del neoliberalismo puso sobre la mesa de Alexis Tsipras, una sociedad que habla de los derechos de los venezolanos y las venezolanas, pero que poco o nada dicen sobre la desigualdad de una sociedad en la que los negros, los indigenas, siguen siendo vistos como ciudadanos de segunda, como menos venezolanos que el resto. En donde se nos habla de los refugiados, pero no de la guerra, esa guerra que nosotros mismos creamos en primavera y pretendemos ocultar ahora que el invierno del dolor llama a nuestras puertas. Una sociedad que llora a las mujeres muertas, pero abraza al patriarcado. En donde se dice combatir a la corrupción, pero se favorece el sumo poder de las empresas en el juego político. Una sociedad de pocos y para pocos, en donde se nos miente, se nos engaña y finalmente nos dan la falsa sensación de poder, cuando se nos deja meter una papeleta en una urna una vez cada cuatro años, puede que dos si no les gusta el resultado.

La verdadera conquista de la izquierda no será la victoria de Podemos/IU ni el 15M o un par de ayuntamientos, nuestra victoria reside en cada par de ojos abiertos a la realidad, en cada casa que sea parte activa de la lucha política y suponga un nuevo impulso para ganar nuestro más preciado derecho, el derecho a derribar muros, a cambiar las cosas, el derecho a construir un nuevo mundo alejado de su vieja distopia capitalista.

Perdonen que este no sea un análisis más de el último debate, perdonen que aquí no hablemos de candidatos ganadores o perdedores, sino de un sistema injusto y de la necesidad de cambiarlo.

Sin duda, tomar conciencia política es más sacrificado que ver un debate o depositar una papeleta, y si realmente queremos una verdadera democracia, así debe serlo.

 

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Autor: @SeijoDani

 

Recuerda que como parte de la ley de memoria histórica y en recuerdo de la activista medioambiental Berta Cáceres,te agradeceríamos que dedicases un segundo a firmar esta petición para cambiar al recuerdo del fascismo de las calles de A Coruña,por el nombre de la activista medioambiental.

Desde DowJones te agradecemos tu colaboración.

https://www.change.org/p/xulio-ferreiro-calle-berta-c%C3%A1ceres-en-a-coru%C3%B1a

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¿¿Quieto todo el mundo??

Comienzo a escribir estas líneas un 24 de febrero,35 años después de aquellas 18 horas que conmocionaron a España.35 años buscando nuestra sombra en un espejo,en donde una todavía inmadura pero ya menos temerosa España,sigue sin comprender que aquellos peones disfrazados de militaruchos de tres al cuarto que entraron en el congreso,nunca nos pudieron arrebatar nada.No nos pudieron arrebatar nada,porque nunca llego a ser nuestro lo que buscaban.

Y es que hoy,24 de febrero de 2016 queda más patente que nunca,tras el anuncio del acuerdo entre POSOE y Ciudadanos,que el poder nunca nos ha pertenecido,que nunca se ha respetado nuestra soberanía y que al igual que en las revoluciones burguesas que asolaron Europa en el S.XIX,el cambio de la dictadura franquista a la “democracia” tan sólo fue un paso necesario e ineludible para que todo siguiera igual en la cúspide del poder,sin que se tambaleasen en exceso sus bases.

Soy consciente de que compara al acuerdo alcanzado hoy y al golpe de estado desbaratado hace 35 años puede sonar a exageración o incluso puede dar lugar al ridículo,lo admito,pero juguemos a ser el Eduardo Inda o el Marhuenda de la izquierda.Dejemos durante al menos una semana la seriedad y el rigor en el análisis que tanto aburre inconscientemente a nuestra más casposa intelectualidad de izquierda y encendamos las alarmas ante el pacto de un Partido Socialista derrotado y subyugado por sus deudas;más al pie de sus acreedores que al de sus votantes,y un partido como Ciudadanos que lejos de arrojar luz sobre la peligrosidad de profundizar en la deriva neoliberal de nuestra economía,pretende arrojar al pie de los caballos del gran empresariado a la fuerza laboral de nuestro país en forma de contrato único.

Quizás sea esa la única solución,el alarmismo,los Sálvame Deluxe o Chiringuitos políticos de sobremesa que de una vez por todas logren captar la atención del votante de izquierdas ante una deriva neoliberalista que pretende dar el golpe final a lo que hemos dado en llamar democracia.Puede que ya no sirvan los ARV o las Mañanas  para despertar la unidad de acción de la izquierda ante la proximidad de una verdadera plutocracia en nuestro país,en una sociedad de consumo como la nuestra quizás necesitemos que nos vendan mejor la necesidad de rebelarse.

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Autor: @SeijoDani

Tiempo de pactos

Pasan los días y continua una ausencia de gobierno formal que quién sabe si de manera esclarecedora,parece no notarse en demasía.La economía continua en su lenta deriva a quién sabe donde,los casos de corrupción prosiguen en su incesante goteo y las polémicas;estas si cada vez de ámbito más ridículo,continúan a solapar las verdaderas noticias en los espacios informativos de nuestro país.

Desde el punto de vista de la ciudadania que mayoritariamente pidió el cambio el las pasadas elecciones,no olvidemos que por mucho que insista el Partido Popular;en un sistema parlamentario las elecciones las gana quién tiene posibilidades de formar gobierno y no el partido más votado,resulta difícil comprender como pasado un tiempo más que prudencial,los partidos involucrados en un posible gobierno de izquierdas siguen sin dar verdaderas muestras de una iniciativa real para lograr un acuerdo solido.En un país abocado a la precariedad laboral y con un partido provisionalmente en el gobierno,acosado por la corrupción en gran parte de sus capas superficiales y ya a la espera de verse acusado y sentenciado en sus más altas esferas,parece casi surrealista una situación en la que PSOE-Podemos e IU parecen preocuparse más en salvaguardar su imagen de marca ante su electorado que en la formación de un gobierno progresista que permita comenzar a actuar desde las instituciones y con la propia ciudadanía para desenmascarar y combatir a la vieja política que poco a poco comienza a notar el peso del cambio político que afronta nuestro país.

Un gobierno que lidere el cambio no solo es una oportunidad que se presenta más viva que nunca ante las puertas de Ferraz,sino una responsabilidad histórica para un PSOE que debe elegir entre sus bases y la vuelta a la antigua socialdemocracia o sus barones y expresidentes y el pacto con el ibex35.No existen más alternativas que el cambio o la lenta agonía,que la presidencia o la tensa espera de la puñalada al César para Pedro Sánchez.

Pero si bien es cierto que debido a su continuada deriva al liberalismo más recalcitrante y a la corrupción de la que ha formado parte,es desde Ferraz desde donde se deben de dar los pasos que cimienten la confianza necesaria para un futuro pacto de gobierno,es desde Podemos y en menor medida desde IU desde donde deben de surgir las voces de la concordia y la cordura.

Las políticas sociales,el compromiso con la libertad individual y colectiva y la esperada puesta sobre la mesa de la necesidad de modificar unas reglas del juego anquilosadas desde la transición y demasiado ventajosas con los viejos partidos,deben de ser los puntos principales en una negociación de gobierno en la que debe quedar claro entre las filas socialistas que dicho pacto se deberá actualizar a tenor de sus actos,durante el transcurso de una posible legislatura conjunta entre las formaciones de izquierda.

Supone una responsabilidad histórica y con sus votantes la formación de un gobierno del cambio para los señores Sánchez,Iglesias y Garzón.No existiría mayor fracaso que la constatación de que ante una nueva oportunidad de afrontar los retos que se nos plantean,las disputas internas en el seno de la izquierda le devolvieran el poder a los corruptos.

 

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Autor: @SeijoDani