Don’t let me down

139 votos a favor y 96 en contra, eso parece haber resultado suficiente como para borrar de un plumazo las declaraciones grandilocuentes, con las que los diferentes líderes del PSOE prometieron a sus bases; y con dicha promesa les pidieron su voto, nunca otorgar su apoyo a un gobierno del Partido Popular de Mariano Rajoy. Declaraciones que han desaparecido de la memoria socialista; aunque no de la hemeroteca, al igual que con ellas puede haber desaparecido finalmente la vieja dicotomía derecha/izquierda de dos partidos que defendían a la misma clase social, y en la que ya solo podían creer los más alienados a ésta nueva versión del viejo Pacto del Pardo.

Llegaba el PSOE a esos últimos momentos de su particular crónica de una muerte anunciada, con José Blanco como nuevo presidente de la Mesa del Comité Federal y con Javier Fernández como presidente de una gestora encargada de dirigir al equipo en su peor racha de resultados. Un entrenador de perfil bajo, al que nadie aprecia, ni conoce, para una transición necesaria a la hora ganar tiempo en Ferraz, para finalmente colocar a su verdadero candidato. Un papel poco agradecido el del asturiano, pero al que sin duda un socialista que inició su carrera en plena Asturias de la reconversión y de elementos como José Ángel Fernández Villa, ha sabido adaptarse sin excesivas dificultades.

Y mientras tanto a las puertas, una militancia decepcionada. Incapaz de ver  que puede que no haya sido el PSOE el que haya dado un paso a la derecha, sino que al compás de la crisis, grandes sectores de su propia militancia, comienzan a exigir más a un partido que realmente, nunca ha llegado ha pertenecer a la izquierda. La renuncia al marximo, la entrada en la OTAN, Filesa, la reconversión industrial, la huelga del 88 o la modificación de el artículo 135 de la Constitución, suponen ya antecedentes de un partido, que ahora en un contexto en el que la crisis de moralidad del neoliberalismo, hace cualquier alternativa desde la izquierda realmente peligrosa, prefiere entregar el gobierno a Rajoy, que explorar alternativas más progresistas, por mucho que requieran debates territoriales.

La abstención del PSOE, responde en el fondo a un desenmascaramiento “liberal” de los sectores que hasta ahora se llamaban moderados en la izquierda. Un movimiento precisamente destinado a cercenar a la verdadera alternativa a la izquierda, y enmarcado en la misma lógica que el chantaje a Syriza en Grecia, el asedio periodístico a Podemos en España o el boicot desde su propio partido a la candidatura de Bernie Sanders.

Solo se puede comprender la decisión de entregar el gobierno a Rajoy o bien desde la óptica de un bien mayor al del propio partido; óptica que recluirá finalmente al PSOE en un proceso de pasokización encaminado a la dura lucha por la conservación electoral y en donde toda expectativa de conquistar nuevo electorado, supone poco menos que una mera quimera o desde la de un pacto de silencio entre los dos partidos que hasta ahora se han alternado en el poder, para tapar posibles casos mayores de corrupción. Después de todo, en un país en donde los políticos se pueden llegar a vender por un bolso o una televisión y en donde el propio Pujol aseguro guardar silencio por no hacer tambalearse a España ¿Podría realmente a uno extrañarle esta última teoría?

De ser así, tras el voto a la abstención encontraríamos más un encubrimiento a las propias corruptelas y a las del Partido Popular, que como se nos ha vendido, un apoyo al gobierno de Rajoy por el bien de España. Lo cual podría también dar sentido a declaraciones como las de Eduardo Madina que en el propio Comité Federal, parecían mostrara la vergüenza y ansiedad por librarse de un peso; el de dar el gobierno a la derecha, que cargará sobre las conciencias de algunos dirigentes que ahora con el pretexto de la disciplina de partido, intentan diluir su responsabilidad en el voto forzosamente unánime de la bancada socialista.

Pero dejemos de elucubrar. La realidad la dibuja en torno a un futuro gobierno, el del partido de Bárcenas y compañía, vigilado supuestamente desde la oposición, por un partido inmerso entre otros casos, en el de los ERE. Ese es el panorama que deja un Comité Federal en donde pesaron más los horarios del AVE Madrid-Sevilla que el propio debate interno.

Un PSOE que parece haber elegido un mal menor en la abstención ante el temor a una nueva cita electoral, temor a unos nuevos comicios que esconde tras de si un tic antidemocrático de pánico a reconocer el fracaso de los propios planteamientos ideológicos y de programa, miedo a los propios errores y una huída hacia delante que si bien puede retrasar el golpe final al PSOE, ni mucho menos parece encaminada a lograr amortiguarlo.

Con el PSOE se ha roto para muchos, un primer amor en “la izquierda” que creyeron duraría para siempre.

“Nobody ever loved me like she does

Oh, she does, yeah, she does
And if somebody loved me like she do me
Oh, she do me, yes, she does

Don’t let me down
Don’t let me down

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Autor: @SeijoDani

 

Recuerda que como parte de la ley de memoria histórica y en recuerdo de la activista medioambiental Berta Cáceres,te agradeceríamos que dedicases un segundo a firmar esta petición para cambiar al recuerdo del fascismo de las calles de A Coruña,por el nombre de la activista medioambiental. 

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Yo acuso

Carta al militante de izquierda

Señor: Me permitís que abochornado por la desastrosa derrota del pasado 26J, me preocupe por vuestra gloria y os diga que nuestra estrella, tan feliz hasta hoy, está amenazada por nuestros propios errores.

No permitamos pues, que nuestra desilusión, frene nuestra fuerza. No permitamos que nuestra tristeza, frene nuestra rabia. El pueblo ha hablado, vecinos y vecinas, compatriotas, compañeros de trabajo y de estudios, diversas vidas y diversos motivos  tras cada uno, que han decidido dar una vez más la confianza a la derecha para que gobierne este país. Que han decidido, fuese cual fuese el motivo, que la corrupción, los recortes o la política entendida como sociedad anónima totalitaria, no tengan consecuencias para quienes así la practican. No es hora de hablar de pucherazos, y mucho menos de tildar de indolentes o analfabetos políticos a los votantes que así lo han decidido, no lo es, y aunque lo fuese no creo que esa actitud pudiese cambiar nada.

Tenemos en la izquierda, en la izquierda académica al menos, un problema para entender  al pueblo llano, al proletariado, y tenemos pues un serio problema, puesto que es a ellos a quiénes se supone queremos representar. Desde muchos partidos, se piensa en el trabajador español, como pensaría un evangelizador castellano de los indígenas en el Nuevo Mundo. Y esto no es de extrañar cuando uno habla de las luchas de nuestros abuelos y abuelas, de las huelgas generales, de los presos y presas políticos, de las revoluciones latinoamericanas, de los guerrilleros, de las luchas obreras con compañeros y compañeras que nunca volvieron a casa, pero lo hace tras un discurso de clase media y lo hace desde las universidades y platós, y no desde la calle o las fábricas.

Podemos, nació en su origen como un partido político que acogía el desencanto de la ciudadanía con la clase política tradicional en nuestro país, nacía de una muestra histórica de movilización ciudadana para nuestro estado como lo fue el 15M, pero nacía también del miedo a definirse, de la transversalidad y de la renuncia a cualquier tipo de protesta que pudiese asociarse con la violencia ejercida de abajo hacia arriba, bien fuese esta en forma de disturbios en las calles o de boicot obrero al empresariado. Podemos nacía en sus propias palabras de la ilusión y el descontento, pero lo hacía muy probablemente; sin que ellos mismos se diesen cuenta, para difuminar la rabia y la alternativa al sistema imperante. Pablo Iglesias surgía del mundo universitario y de las redes sociales, como un comunista convencido, como un chavista, como un antisistema, y se encontraba el pasado 25J ante una caricatura de si mismo que por la mañana tildaba de socialdemócratas a Marx y a Engels, y que por la tarde intentaba convencer a quién pudiera escucharlo, de que un Felipe del que el mismo estaba repitiendo sus peores errores, era el malo malísimo tras un PSOE que al parecer ponía piedras al cambio. Y no lo niego, pero quién podría preocuparse por eso, cuando quién criticó a la OTAN apostaba por el asesino Julio Rodríguez como miembro de su partido o apoyaba sin fisuras la pertenencia a una UE o a un euro que había hecho claudicar ya a su camarada Tsipras en Grecia. 

Nadie podría esperar ya nada desde la izquierda de un PSOE que hace tiempo dejó de lado a la clase trabajadora y a la conciencia social, para servir como policía bueno al juego del IBEX 35, nadie podría esperar nada de ellos, más que el respeto. Respeto que perdió el señor Pablo Iglesias cuando achacó a su propia inmadurez su pertenencia a la ideología comunista, una falta de respeto y un insulto para todos aquellos que todavía hoy y sin caducidad para ello, defendemos por convicción y no por conveniencia o ingenuidad, una doctrina económica, política y social que consideramos como única alternativa viable para el bienestar humano. Por no hablar de la curiosa manera que supone esta declaración de romper la brecha generacional que históricamente ha perjudicado siempre la izquierda, si un candidato en apenas treinta años ha virado del comunismo a la socialdemocracia, que no habrán podido hacer nuestros mayores.

Se equivocó Iglesias en su estrategia, se equivoco al hacer propaganda y volvió a equivocarse al hacerla de la forma en que la hacían sus rivales. Podemos nunca debió de entrar en la lucha por el centro, un centro que por otra parte ha sido el mejor invento de la derecha desde el fascismo, su identidad y su vocación era para los votantes de izquierda y con ellos debía encarar la batalla electoral, y si en ese proceso y en ese discurso se encontraban nuevos efectivos, bienvenidos fueran. Pero no se produjo así, mientras en Francia o en México los obreros salían a la calle a luchar y a morir por sus derechos, aquí se acallaban los ecos de las calles y se tranquilizaba a los empresarios en grandes hoteles.

Ante todo la verdad, y la verdad es mi señor que nosotros perdimos las elecciones, las perdimos cuando no supimos presentar una alternativa a un capitalismo que se ahoga en su propia miseria pero que no deja salida para quienes se encuentran ahogándose con el. Las perdimos cuando no supimos tejer alianzas internacionales y nos avergonzamos de nuestras luchas y de nuestra identidad, y las perdimos también, y especialmente, cuando decidimos que política y barricadas eran incompatibles.

Señor  concluyamos, que ya es tiempo.

YO ACUSO a tantos y tantas españolas de dejarse caer en la apatía política, en el “todos son iguales” o lo que es peor, en la complicidad con los que nos roban y nos humillan con sus políticas

ACUSO a todo una generación de españoles y de españolas de ver con miedo, pero también con cobardía, como se desmantelan los derechos sociales por los que otros derramaron tanta sangre

ACUSO a nuestra clase política por dejar caer hasta lo más bajo el nivel del debate político en nuestro país, por apelar a las pasiones y no a la razón, y los acuso de hacerlo con plena conciencia y para su propio beneficio

ACUSO al señor Pablo Iglesias y a muchos y muchas en su partido, pero también en  sus partidos aliados, de renunciar a sus orígenes, de querer convencer al electorado de ser dignos de la confianza de su voto, cuando ellos mismo renunciaron a sus ideas por miedo al que dirán

ACUSO a sindicatos y a sindicalistas de abandonar las calles y los tambores de la lucha social, cuando la frustración y el descontento más necesitaba ser canalizado en la verdadera lucha obrera, en las calles y en las fábricas de nuestro país

ACUSO a la izquierda intelectual y académica de dejar escapar un momento histórico en nuestro continente, para presentar una alternativa radical al sistema capitalista. Una alternativa con la que dar aire y esperanza a quienes no encuentran una salida digna y verdadera.

ACUSO a la prensa española de convivencia y mercantilismo político al servicio del poder, cada medio con diferentes dueños, pero con un mismo fin y una misma táctica: la manipulación informativa.

 

Y por último: yo acuso al propio sistema por ser cruelmente inhumano y depredador, por carecer de sentimientos o propósitos más allá de los meros beneficios o el consumo. Por no poner nombre o cara a las personas y por no considerar suficiente ningún sacrificio ante el altar del capitalismo.

No ignoro que, al formular estas acusaciones, arrojo sobre mí el propio peso de las mismas como ciudadano y militante de una izquierda derrotada hoy, pero combativa mañana. Y voluntariamente me pongo a disposición de cualquiera que sea la tarea para construir alternativa

En cuanto a las personas a quienes acuso, debo decir que ni las conozco ni las he visto nunca, ni siento particularmente por ellas rencor ni odio. Las considero como compañeros, como personas con sus defectos y sus virtudes. Y el acto que realizo aquí, no es más que un medio para intentar llevar la revolución a una izquierda aún dormida, aún huérfana de ejemplo.

Sólo un sentimiento me mueve, sólo deseo que la luz se haga, y lo imploro en nombre de la humanidad, que ha sufrido tanto y que tiene derecho a ser feliz. Mi ardiente protesta no es más que un grito de mi alma, un deseo para que quienes hoy se equivocaron a mi parecer, mañana sean quienes compartan nuestros aciertos, bien en primera línea o bien en la retaguardia, el cambio no debe suponerlo nunca un nombre o unas siglas. Existe futuro y esperanza, al igual que sigue existiendo rabia y dolor, si somos capaces de sentirlo como nuestro, si somos capaces de transformar el dolor del pueblo en acciones y en cambios de consciencia, no solo en promesas y votos, entonces la derrota de hoy, será la victoria de mañana, pero para ello es necesaria la reflexión y la autocrítica.

Pese a todo, si nos mostramos orgullosos de lo que somos: Unidos Podemos.

Así lo espero.

 

lucha obrera

 

Autor: @SeijoDani

 

Recuerda que como parte de la ley de memoria histórica y en recuerdo de la activista medioambiental Berta Cáceres,te agradeceríamos que dedicases un segundo a firmar esta petición para cambiar al recuerdo del fascismo de las calles de A Coruña,por el nombre de la activista medioambiental.

Desde DowJones te agradecemos tu colaboración.

https://www.change.org/p/xulio-ferreiro-calle-berta-c%C3%A1ceres-en-a-coru%C3%B1a

Jornada de reflexión

Volvemos a vernos inmersos en otra campaña electoral, y vuelven las dos españas: una España mágica pincelada por un gobierno que siempre parece haber tenido poco tiempo para realizar sus políticas, pero que promete hacerlo si le damos una nueva oportunidad,  y otra muy distinta, desdibujada por una oposición que sino fuese suficiente  ya con nuestros propios problemas, siempre parece capaz de encontrar alguno más. Aún teniendo que buscar en Venezuela, en Grecia o en Irán.

Triste panorama para unos ciudadanos, nosotros, que en medio de una espiral de paternalismo, que a veces roza la falta de respeto,  y de alarmismo, volvemos a encontrarnos en una relación directa con esos entes, los partidos, que durante el resto del año, parecen tan alejados de nosotros en esa lejana galaxia llamada parlamentarismo. Todo con tal de ganar nuestro más preciado bien en democracia, el único ya dirían algunos: nuestro voto. Durante unos instantes, volvemos a contar, dejamos de ser agricultores, taxistas o desempleados; en el mejor de los casos, cuando no meros consumidores, para convertirnos en patriotas, en honrados ciudadanos o en compañeros y compañeras, eso depende ya del gusto de cada uno.

Como si de una gran navidad política se tratase, todos los ciudadanos pasamos por defecto durante unos días, a ser individuos bondadosos e incorruptibles, tan solo en ciertos casos y como excepción; engañados sin duda con crueles artificios y artimañas por algún malvado líder del partido rival, se debe reconducir en su voto a algún ciudadano perdido. Nada que un buen debate o una carta aparentemente personal, pero tan prefabricada como la propia democracia, no pueda arreglar en un instante. 

En definitiva, una prototípica historia de buenos y malos la de nuestra democracia, en la que hasta no hace mucho parecían no importar los papeles. En donde gobernase quién gobernase el fuerte, siempre terminaban ganando los mismos, esos a los que hoy llamamos mercados y ayer burguesía, pero que a fin de cuentas siguen representando lo mismo. Una sociedad corrompida por el poder, en donde se nos habla del ejemplo griego o de la peligrosidad de según que políticas, sin hablarnos de la amenaza que una Europa ya en la senda del neoliberalismo puso sobre la mesa de Alexis Tsipras, una sociedad que habla de los derechos de los venezolanos y las venezolanas, pero que poco o nada dicen sobre la desigualdad de una sociedad en la que los negros, los indigenas, siguen siendo vistos como ciudadanos de segunda, como menos venezolanos que el resto. En donde se nos habla de los refugiados, pero no de la guerra, esa guerra que nosotros mismos creamos en primavera y pretendemos ocultar ahora que el invierno del dolor llama a nuestras puertas. Una sociedad que llora a las mujeres muertas, pero abraza al patriarcado. En donde se dice combatir a la corrupción, pero se favorece el sumo poder de las empresas en el juego político. Una sociedad de pocos y para pocos, en donde se nos miente, se nos engaña y finalmente nos dan la falsa sensación de poder, cuando se nos deja meter una papeleta en una urna una vez cada cuatro años, puede que dos si no les gusta el resultado.

La verdadera conquista de la izquierda no será la victoria de Podemos/IU ni el 15M o un par de ayuntamientos, nuestra victoria reside en cada par de ojos abiertos a la realidad, en cada casa que sea parte activa de la lucha política y suponga un nuevo impulso para ganar nuestro más preciado derecho, el derecho a derribar muros, a cambiar las cosas, el derecho a construir un nuevo mundo alejado de su vieja distopia capitalista.

Perdonen que este no sea un análisis más de el último debate, perdonen que aquí no hablemos de candidatos ganadores o perdedores, sino de un sistema injusto y de la necesidad de cambiarlo.

Sin duda, tomar conciencia política es más sacrificado que ver un debate o depositar una papeleta, y si realmente queremos una verdadera democracia, así debe serlo.

 

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Autor: @SeijoDani

 

Recuerda que como parte de la ley de memoria histórica y en recuerdo de la activista medioambiental Berta Cáceres,te agradeceríamos que dedicases un segundo a firmar esta petición para cambiar al recuerdo del fascismo de las calles de A Coruña,por el nombre de la activista medioambiental.

Desde DowJones te agradecemos tu colaboración.

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Dos caras de una misma Europa

Que nadie se equivoque,la partida que se esta jugando en Grecia;no solo afecta al pueblo griego,es una partida en la que nos jugamos nuestro futuro la totalidad de los ciudadanos europeos.Una partida de cuyo resultado dependerá si todavía podemos poner freno a una Europa neoliberal en donde los tratados protegen a las multinacionales y no a sus ciudadanos,o si por el contrario ya no existe marcha atrás en la construcción de una Europa que recuerda más a las distopías propias de Orwell o Huxley que a una unión en la búsqueda del fin de los conflictos de las diferentes naciones europeas con las que muchos soñamos aquel noviembre de 1993.

Europa y con ello los ciudadanos europeos nos encaminamos a una libre unidad de comercio y poco más,una unión en donde pesan más los problemas de los bancos,que las acuciantes necesidades de los ciudadanos de uno de sus países miembros.

No nos engañemos,el corralito y la presión ejercida sobre Grecia para que ceda ante las presiones de la eurozona,no son una cuestión de política económica o inviabilidad monetaria.Se trata de un chantaje,de una cabeza de caballo en la cama de un presidente electo para inducirlo a no traicionar las reglas de la familia,a no desmontar un negocio que beneficia a muchos aunque perjudique a la gran mayoría.

El gobierno de Syriza a decidido defender a su pueblo,a decidido no ceder ante el chantaje y mantenerse firme en el sueño de una Europa solidaria y justa.Ahora nos toca a los ciudadanos de todas las naciones europeas observar y decidir a que clase de gobiernos queremos apoyar:a los que nos hablan de sacrificios y ajustes como si eso no afectara a nuestras vidas,mientras las multinacionales presentan beneficios multimillonarios como si nada hubiese pasado o a los que hablan claro,a los que nos dicen que el camino es duro,pero que todavía no renuncian al verdadero germen del sueño europeo.

El de una Europa de los pueblos y no de las monedas.

dowjones77

Es hora de reconstruir Europa.

En la Europa de los ciudadanos,parece comenzar a molestar el sistema democrático que justamente elige partidos y deposita el poder en ellos.Si bien la táctica del miedo pareció no cuajar efecto en las elecciones griegas,meses después podemos observar como ahora un nuevo ataque político y económico perfectamente programado para hacer aparecer al partido de “extrema izquierda” Syriza como una mera utopía populista en la que ha resultado inútil en depositar votos,se ha convertido en el actual ariete de una élite económica que busca superponer los intereses mercantilistas y narcisistas a la verdadera Europa social que nos prometieron a nosotros,los ciudadanos,en un principio.

Europa ya no es país para débiles,ya no importa si tu hijo no puede acceder a sus medicamentos o si esa pensión que sustenta una familia debe ser rebajada,hemos entrado de lleno en la Europa neoliberal,en una nueva época en donde el euro y la bandera pesan más que la muerte o la miseria y no es una exageración,ni resulta descabellado afirmar esto,es hora de que los ciudadanos entendamos de una vez por todas que los recortes matan,al igual que lo hacen las armas.

La guerra política y económica contra un gobierno,sea este del país que sea,que pretende priorizar a la ciudadania frente a esos sectores económicos que nos manipulan en la sombra,debe de ser la guerra contra cada uno de los ciudadanos que formamos esta comunidad europea que aún persiste en nuestras esperanzas,esa comunidad europea que aún ahora débil y moribunda es la mejor de nuestras utopías,nuestra verdadera meta.

Son tiempos de lucha,tiempos de saber elegir a nuestros aliados,de saber que la salida más inmediata y paliativa a veces termina siendo un error irremediable al no estar dispuesto a luchar por nuestros sueños,por nuestras vidas.

Son tiempos de urnas,pero también tiempos de información y calles,las calles de nuestra Europa.

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Exorcismo a la griega

maligno, na.

(Del lat. malignus).

  1. adj.Propenso a pensar u obrar mal. U. t. c. s.
  2. adj.De índole perniciosa.
  3. adj.Med. Dicho de una lesión o de una enfermedad, y especialmente de un tumor canceroso: Que evoluciona de modo desfavorable.
  4. m.diablo (‖ príncipe de los ángeles rebelados). EL maligno.

A poco que uno se deje llevar, podrá notar perfectamente como algo parece flotar en el ambiente político de la vieja Europa. El mal o la maldad parece haber crecido; sin que los viejos dioses que nos gobiernan se percatasen. Como si de la misma Regan MacNeil se tratase, tras la victoria socialista en 2009 y sin previo aviso, Grecia aumentaba su previsión de déficit del 3,7% al 12,5%. Algo que sin duda resultaba impensable en pleno clamor de la heterodoxia neoliberal europea; comandada por Alemania, en donde el culto al déficit cero bien parecía valer para el conjunto los expertos económicos el precio de miles de vidas o el de un país entero, por mucho que fuese este la cuna de la democracia.

Nadie pareció reparar, en como el gobierno conservador de Nueva Democracia había podido engañar a las instituciones europeas que aún en 2008 permanecían impasibles mientras los créditos bancarios fluían al interior de lo que meses más tarde se termino revelando como el inmenso agujero Heleno. Una estafa perfecta en donde desde hace décadas familias políticas como los Papandreu, los Mitsotakis o los Karamanlis han jugado a un peligroso juego de azar con esos casinos internacionales que suponen los nuestros bancos; que auspiciados por las instituciones europeas que sin duda acudirían a su rescate, han seguido aportando fondos a la enorme locura de la política del país heleno a sabiendas de que el riesgo en caso de impago recaería sobre la ciudadanía europea, especialmente la griega.

El propio Draghi que ahora ahoga a Grecia con ese exorcismo neoliberal que supone el austericidio, no tuvo dudas por aquel entonces para avalar el continuo flujo de dinero a Grecia desde un lujoso puesto de responsabilidad en Goldman Sachs.

Uno podría pensar en que por una vez, el oráculo de Bruselas se vio engañado con total alevosía por Grecia, que un país con apenas 11 millones de habitantes y que escasamente representa el 2% de la economía europea, consiguió burlar todos los controles de la unión europea para vivir un sueño de bonanza del que pocos griegos han sabido nada. Pero las cosas no cuadran.
Desde muy pequeño mis padres me enseñaron que si algo huele a quemado y parece quemado, seguramente este quemado y eso es exactamente lo que parece haber sucedido en Grecia. Tras destaparse la gran estafa griega, todo en los mercados pareció suceder demasiado rápido, tan rápido que tan solo el caos o un plan milimétricamente preparado podría haber impuesto ese ritmo a los hechos.

Tras el desastre, los bancos alemanes y franceses principalmente, elevaron el tono exigiendo la devolución integra de la deuda a un país en estado de shock. Y precisamente en ese momento, fue en donde Angela Merkel hizo su aparición como un digno padre Damien en escena para aplicar “las medidas necesarias” al enfermo, unas medidas encaminadas a liberar al conjunto de la población de Grecia de los excesos que personajes como Dimitris Melissanidis habían cometido durante décadas.

La inquisición capitalista que supone la Troika para la autonomía estatal pronto comenzó a dejar su huella en el amedrentado pueblo griego. Rebajas salariales del 50% para los profesores, de un 25% para los pensionistas y un 25% de la población del país sin acceso al sistema sanitario fueron algunas de las primeras consecuencias del sometimiento de Grecia a la fe neoliberal que encarnaba la Troika ¿Y entonces uno podría pensar en que pese a la dureza de las medidas la situación ha mejorado en Grecia? Pero no es el caso, con una caída del 35% del ya de por sí escaso tejido industrial griego y un 26% de paro, el país hundido en la decadencia económica ha visto como la deuda que en 2009 suponía el 133% del PIB ha pasado a ser en la actualidad el 170% de su valor.

Con estos datos, me pregunto por el motivo de todo este dolor que se ha vertido sin necesidad sobre el pueblo griego, de la razón que puede llevar a personajes como la canciller Angela Merkel a provocar que el índice de suicidios en Grecia sufra una escalada exponencial, en donde 60% de los mismos son llevados a cabo por jubilados que anclados en un orgullo; puede que irracional, prefieren arrebatarse la vida antes de suponer una carga más para sus exhaustas familias. Pero no tengo la respuesta. Desconozco si en realidad nuestros gobernantes confían ciegamente en el método liberal y en los recortes como su agua bendita para solucionar los males de esa nación a la que han atado de pies y manos a la cama, mientras ajenos a su sufrimiento repiten a todo aquel que quiera escucharlos, una y otra vez los mantras escritos en “Capitalismo y Libertad”. O si por el contrario, son plenamente conscientes de las consecuencias de sus actos pero han decidido que todo vale la pena por el máximo beneficio de unos pocos. No olvidemos que esa misma Troika que atenaza a los griegos es la poseedora de 4/5 partes de su deuda y que esos bancos franceses o alemanes que dicen estar tremendamente interesados en cobrar cuanto antes la misma, ven como una y otra vez los reveses de Grecia hacen aumentar los intereses y el flujo de dinero que llega a sus puertas. Uno puede no creer en la maldad de sus dirigentes, pero resulta complicado pensar de otra manera tras unas medias que únicamente han servido para lucrarse a una élite internacional y aglutinar el 56% del patrimonio de Grecia en el 1% de la población del país.

Realmente no hace falta ser un monaguillo en estas lindes para darse cuenta de que la deuda griega es inasumible, de que al igual que Rusia en 1998 o Alemania en 1953, la única salida para el pueblo griego se sustenta en una condonación parcial de la deuda que permita un fortalecimiento de la economía con la misma ya reestructurada, propiciando un aumento de la recaudación de impuestos y dejando de esa manera finalmente fluir el crédito a una sociedad en vías de recuperación.

No voy a decir aquí que Syriza sea una especie de milagro para los griegos, no lo creo; al igual que no creo que la defensa de un programa socialdemócrata de toda la vida suponga ni mucho menos la pertenencia a esa izquierda radical que tanto parece asustar en Europa. Pero si de algo estoy seguro es de que si la alternativa de Alemania para evitar la victoria de Syriza es el partido que alteró las cuentas, ese mismo partido que en palabras de su ministro de sanidad está dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de que Syriza no gane; me temo que incluso al pacto con el germen nazi de Amanecer Dorado, sería de locos que un solo griego no depositara en las urnas un voto a Syriza este próximo domingo.

TOPSHOTS - Supporters of Leader of the Greek conservative party New Democracy Antonis Samaras wave flags during a pre-election speech in Athens on May 3, 2012. Crunch elections in Greece on May 6 may not produce a government with a strong enough mandate to push through yet more austerity cuts to satisfy Athens' international creditors. Sunday's election is expected to see Greek voters, many of them fed up with grinding austerity drives, vote for parties that say they would scrap deals with the EU and IMF. TOPSHOTS / AFP PHOTO / ARIS MESSINIS TOPSHOTS-GREECE-POLITICS-VOTE-NEW DEMOCRACY

texto: @seijodani